Nos despertamos esta mañana de Agosto, con una serie de noticias de relevancia mundial. Por ejemplo: Moscú y Tbilisi (más bien Rusia y EEUU) se disputan Osetia del Sur. China fascina al mundo en la inauguración de los juegos olímpicos. Golpistas mauritanos aseguran que celebrarán unas elecciones libres. Pero bajo todas ellas, destaca una noticia, no por relevante, si no por curiosa. Un conjunto de organizaciones y fundaciones británicas han abierto un weblog, donde recopilarán día a día los diarios de George Orwell, aprovechando el 70º aniversario del inicio de los mismos, es decir, 9 de Agosto de 1938 y durante 4 años, hasta 2012.
Podríamos aprovechar este “importante” acontecimiento para adentrar en la figura de George Orwell, el famoso autor de “Rebelión en la Granja”, “1984” y también conocido como el padre del “Gran Hermano”, desde luego, el mundo no sería el mismo sin sus aportaciones.
En dos ocasiones, Julio de 1998 y Julio de 2003, la apertura de archivos del Foreing Office Inglés (Ministerio de Asuntos Exteriores), nos permite observar la verdadera personalidad de este deplorable y anticomunista personaje histórico. La recuperación de estos archivos secretos de la época, demuestran que Orwell denunció a 130 figuras prominentes, entre escritores, periodistas o artistas, sospechosos de ser comunistas. Entre los nombres destacaban figuras culturales como Charlie Chaplin, Orson Welles o Paul Robeson del que decía que era muy antiblanco. Stephen Spender, el periodista Walter Duranty y Joseph Davies. Del poeta inglés Tom Driberg, por ejemplo, decía: Se cree que es miembro clandestino del PC, judío inglés y homosexual.
El carácter no sólo anticomunista, si no imperialista, racista, homófobo y reaccionario se hace latente observando la estrecha colaboración entre Orwell y el Information Research Departament Inglés, que era una rama de la oficina de relaciones exteriores del gobierno británico que se creó con el propósito de lanzar propaganda anticomunista. Según palabras del propio Orwell: La democracia burguesa es un mal menor, en relación al marxismo-leninismo; democracia encabezada en la época por los “progresistas” Churchill o Roosevelt.
En el año 1945, Orwell escribió “Rebelión en la granja” que fue publicada en Inglaterra, pero tuvo una escasa acogida. Al cabo de un año, no se habían vendido más de 20.000 ejemplares, pero todo cambió cuando la CIA vio el filón anticomunista de la obra. Los servicios de inteligencia norteamericanos la exportaron a EEUU y ordenaron su máxima difusión. A partir de aquí nos encontramos con que sus ventas se contaron en cientos de miles, los periódicos más importantes del país calificaron la obra como “obra sublime”, por ejemplo, el periódico New Yorker, calificaba a Rebelión en la granja como un libro absolutamente magistral y sostenía que había que empezar a considerar a Orwell como un escritor de primera línea, comparable con Voltaire. Por supuesto, Holllywood no fue menos y financiaron la versión cinematográfica de Rebelión en la granja, incluso el guión de la película fue asesorado por el Consejo de Estrategia Psicológica de EEUU.
Un mes antes de su muerte, en el año 1949, Orwell publica la novela “1984”, con un carácter anticomunista aun más marcado. Es sintomática la anécdota que relata Isaac Deutscher, (otro de esos anticomunistas que decían que el marxismo-leninismo era una aberración del marxismo original) según Deutscher, un vendedor de periódicos le recomendó el libro “1984” con las siguientes palabras: ¿Ha leído usted ese libro? Tiene que leerlo, señor. ¡Entonces sabrá usted por qué tenemos que lanzar la bomba atómica sobre los bolcheviques!
Cobra una vez más importancia, el famoso discurso del Secretario General del PCE, José Díaz, en el Cine Capitol de Valencia el 9 de Mayo de 1937, donde dijo textualmente: “…¿Quién siembra cizaña, para romper el Frente Popular? ¿Quién va contra el Gobiernos del Frente Popular y contra toda la labor de los antifascistas? Hay, por una parte, los fascistas. […] Pero los fascistas tienen sus agentes para trabajar. Naturalmente, que si los agentes que trabajan con ellos dijesen: “Somos fascistas y queremos trabajar con vosotros para crear dificultades”, inmediatamente serían eliminados por nosotros. Por eso tienen que ponerse otro nombre. Se ponen distintos nombres. Unos se llaman trotskistas. Es el nombre bajo el cual trabajan muchos fascistas emboscados, que hablan de revolución para sembrar desconcierto. Y yo digo: Si esto lo saben todos y lo sabe el Gobierno, ¿qué hace el Gobiernos que no los trata como a tales fascistas y los extermina sin consideración?…”.
Sin más, espero disfrutar del weblog del agente Orwell, pero sin lugar a dudas, no disfrutaré tanto como los que hoy en día, siguen con el discurso revolucionario de Orwell o Trotsky, para trabajar junto a los fascistas, pero desde la retaguardia comunista.
Finalizo con una reflexión: No sé el motivo, pero parece que si no tienes un weblog propio, no eres un buen anticomunista, véase Recio, Aramburu, Girón, ahora Orwell… debe de estar de moda.

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