Las revoluciones son las locomotoras de la Historia
V.I. Lenin
Hoy se cumplen 90 años de la Gran Revolución Socialista de Octubre, la revolución que bajo la dirección del Partido Bolchevique demostró en la práctica que la teoría alumbrada décadas antes por Marx y Engels era posible. Que la subversión del sistema capitalista, el derrocamiento de la dictadura de la burguesía, y en definitiva, que la desaparición de la explotación del hombre por el hombre eran (y siguen siendo) posibles.
Los miedos que suscitaba entre la burguesía las teorías del socialismo científico cobraban vida, a la par que cobraba vida la esperanza de un mundo mejor para millones de obreros y campesinos, sectores populares y trabajadores que veían cómo el anterior régimen de explotación y miseria daba paso a un sistema basado en la justicia social, en la democracia y en la libertad plena del hombre.
La Revolución de Octubre demostró la validez de las teorías leninistas sobre la fase imperialista del sistema capitalista, la absoluta necesidad del derrocamiento del Estado burgués por la vía revolucionaria y el concepto de Partido como vanguardia de la clase obrera.
El “país de los soviets” demostró al proletariado de todo el mundo que los mismos trabajadores son capaces de regir su propio destino, que están en condiciones de establecer un nuevo régimen social, al servicio de las mismas clases trabajadoras. La construcción de la Unión Soviética sirvió para que millones de trabajadores y campesinos de las repúblicas socialistas escapasen a la miseria, al analfabetismo y a las miserables condiciones a las que el zarismo había conducido durante siglos.
Y en el plano internacional, la Revolución Socialista de Octubre mostró a millones de trabajadores europeos el verdadero significado de la I Guerra Mundial, de la guerra imperialista de rapiña y reparto del botín. El Octubre Rojo acabó con el colonialismo del siglo XIX, abriendo el camino para la emancipación de los pueblos del mundo. Y por supuesto, fue el eje central sobre el que pivotó la derrota del fascismo internacional en la II Guerra Mundial.
Por todo esto, los comunistas de todo el mundo, junto a los sectores progresistas, al conjunto de la clase trabajadora y el campesinado, los pueblos que luchan por su liberación y emancipación no podemos sino calificar como un verdadero avance, lamentablemente truncado, el triunfo revolucionario de los Soviets en 1917.
Para los que intentan atemperar dicho triunfo.
Para los que intentan revisar la Historia del movimiento obrero calificando esta victoria sin igual como algo obsoleto.
Para los que plantean que otro mundo puede ser posible en el capitalismo.
En definitiva, para los que quieren confundir lo nuevo con lo moderno, y lo moderno como contraposición al marxismo-leninismo, hoy no es su día.
Otros días habrá para rebatirles sus teorías, otros días habrá para demostrar qué cerca están de los mismos a los que dicen combatir, qué cerca están de los intereses del capitalismo.
Pero eso será otro día: hoy es el día de los trabajadores explotados; de los campesinos sin tierra; de los pueblos colonizados; de los pueblos que sufren las agresiones imperialistas; de las mujeres que luchan por acabar con la opresión de género; en general, de todos aquellos que luchan contra la desigualdad, por la libertad, la democracia y la justicia.
Como decía el Che, de todos aquellos que se sienten angustiados cuando se asesina a un hombre en cualquier rincón del mundo y de los que sienten entusiasmados cuando en algún rincón del mundo se alza una nueva bandera de libertad.
Para todos ellos, para todos hoy es nuestro día
¡VIVA LA REVOLUCIÓN SOCIALISTA DE OCTUBRE!
¡VIVA LA LUCHA DE LA CLASE OBRERA!
¡VIVA EL SOCIALISMO!
Comité Provincial de Sevilla
Juventudes Comunistas de Andalucía
V.I. Lenin
Hoy se cumplen 90 años de la Gran Revolución Socialista de Octubre, la revolución que bajo la dirección del Partido Bolchevique demostró en la práctica que la teoría alumbrada décadas antes por Marx y Engels era posible. Que la subversión del sistema capitalista, el derrocamiento de la dictadura de la burguesía, y en definitiva, que la desaparición de la explotación del hombre por el hombre eran (y siguen siendo) posibles.
Los miedos que suscitaba entre la burguesía las teorías del socialismo científico cobraban vida, a la par que cobraba vida la esperanza de un mundo mejor para millones de obreros y campesinos, sectores populares y trabajadores que veían cómo el anterior régimen de explotación y miseria daba paso a un sistema basado en la justicia social, en la democracia y en la libertad plena del hombre.
La Revolución de Octubre demostró la validez de las teorías leninistas sobre la fase imperialista del sistema capitalista, la absoluta necesidad del derrocamiento del Estado burgués por la vía revolucionaria y el concepto de Partido como vanguardia de la clase obrera.
El “país de los soviets” demostró al proletariado de todo el mundo que los mismos trabajadores son capaces de regir su propio destino, que están en condiciones de establecer un nuevo régimen social, al servicio de las mismas clases trabajadoras. La construcción de la Unión Soviética sirvió para que millones de trabajadores y campesinos de las repúblicas socialistas escapasen a la miseria, al analfabetismo y a las miserables condiciones a las que el zarismo había conducido durante siglos.
Y en el plano internacional, la Revolución Socialista de Octubre mostró a millones de trabajadores europeos el verdadero significado de la I Guerra Mundial, de la guerra imperialista de rapiña y reparto del botín. El Octubre Rojo acabó con el colonialismo del siglo XIX, abriendo el camino para la emancipación de los pueblos del mundo. Y por supuesto, fue el eje central sobre el que pivotó la derrota del fascismo internacional en la II Guerra Mundial.
Por todo esto, los comunistas de todo el mundo, junto a los sectores progresistas, al conjunto de la clase trabajadora y el campesinado, los pueblos que luchan por su liberación y emancipación no podemos sino calificar como un verdadero avance, lamentablemente truncado, el triunfo revolucionario de los Soviets en 1917.
Para los que intentan atemperar dicho triunfo.
Para los que intentan revisar la Historia del movimiento obrero calificando esta victoria sin igual como algo obsoleto.
Para los que plantean que otro mundo puede ser posible en el capitalismo.
En definitiva, para los que quieren confundir lo nuevo con lo moderno, y lo moderno como contraposición al marxismo-leninismo, hoy no es su día.
Otros días habrá para rebatirles sus teorías, otros días habrá para demostrar qué cerca están de los mismos a los que dicen combatir, qué cerca están de los intereses del capitalismo.
Pero eso será otro día: hoy es el día de los trabajadores explotados; de los campesinos sin tierra; de los pueblos colonizados; de los pueblos que sufren las agresiones imperialistas; de las mujeres que luchan por acabar con la opresión de género; en general, de todos aquellos que luchan contra la desigualdad, por la libertad, la democracia y la justicia.
Como decía el Che, de todos aquellos que se sienten angustiados cuando se asesina a un hombre en cualquier rincón del mundo y de los que sienten entusiasmados cuando en algún rincón del mundo se alza una nueva bandera de libertad.
Para todos ellos, para todos hoy es nuestro día
¡VIVA LA REVOLUCIÓN SOCIALISTA DE OCTUBRE!
¡VIVA LA LUCHA DE LA CLASE OBRERA!
¡VIVA EL SOCIALISMO!
Comité Provincial de Sevilla
Juventudes Comunistas de Andalucía

1 comentario:
Os felicito camaradas. Como diría el Ché "la arcilla fundamental de nuestra obra es la juventud, en ella depositamos nuestra esperanza".
Gracias por alimentar nuestra esperanza en tiempos de tormenta.
Leninia
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